Gianfranco Ferré destacó por sus líneas de prêt-à-porter de formas definidas y colores brillantes, con un diseño intelectual que denotaba una gran preocupación por el detalle. En esta época alcanzó fama una de las primeras modistas de renombre, Rose Bertin, que contaba entre su selecta clientela con la reina María Antonieta, sudadera barcelona quien la consideraba su «ministra de la moda». Algunos de los diseñadores que destacaron en este estilo fueron Calvin Klein, Tom Ford, Marc Jacobs, Miuccia Prada, Jil Sander y Helmut Lang.